Casinos del SolLa Ciudad ofrece Gastronomia y Delicias regionales de excelente nivel.

CULTURA y TRADICIONES

Gastronomía

Termas ofrece a los turistas los más destacados platos regionales, en los que se destacan el cabrito o chivito y el dorado. La gastronomía local es una mezcla de platos autóctonos, éstos están emparentados con los de las provincias del NOA. Podemos encontrar locro, tamales, humitas y empanadas santiagueñas. Entre las delicias están el cayote, arrope de tuna con queso, patay, dulce de chañar, aloja y bolonchao.

En las mañanas y las tardes los mates son acompañados con chipaco, tortilla, torta frita, rosquete y empanadilla. No deje de degustar los alfajores regionales.

Cestería localLas Artesanias locales son uno de los mayores atractivos de los turistas que visitán esta tierra.

Artesanías

Termas es una ciudad cultural muy rica en expresiones artesanales de distintos materiales. Se destacan fundamentalmente la cestería, los tejidos, artesanías en cueros y pieles, alfarería, platería y la fabricación de bombos e instrumentos musicales.

De estas actividades la cestería es la más antigua y constituye un importante atractivo por sus diseños y coloridos . Es una de las expresiones vigentes más auténticas de la cultura precolombina.

Las piezas pueden ser decorativas o funcionales y se fabrican a mano utilizando especialmente paja brava, chala, unquillo, cogollo de palma, como así también caña hueca, totora y chaguar.

LEYENDAS Y CREENCIAS POPULARES

Leyenda del CRESPÍN
Esta leyenda revela un drama conyugal y habría sido originada por una mujer amante del libertinaje que abandonó a su marido Crespín para entregarse a toda clase de diversiones. Un día, mientras Crespín trabajaba en sus siembras, la mujer le dejó un mensaje diciendo que lo abandonaba para divertirse libremente en los bailes del lugar. Años después y con Crespín solo y enfermo, ella tenía la misión de ir en busca de la curandera. En el trayecto se encontró con una fiesta y no dudó en quedarse omitiendo su misión. En lo mejor de la fiesta le avisaron que Crespín había fallecido, a lo que respondió “hay tiempo para llorarâ€? y siguió bailando.
Pasaron los años y la mujer, carente de sus atractivos de juventud y arrepentida de su pasado retornó en busca de su marido para pedirle perdón, creyendo que lo encontraría vivo. Al comprobar que el rancho estaba deshabitado se marchó hacia los sembradíos llamándolo continuamente. Cuenta la leyenda que año tras año regresa a los montes convertida en pájaro gritando “Crespín...Crespín...â€? Para purgar sus penas.

Leyenda del TORO-YACU
Cuenta la leyenda que en las volcánicas tierras santiagueñas había una gran laguna, en esa época, los pobladores subsistían de la siembra y la cría de animales pero notaron que poco a poco desaparecían éstos del campo y aparecían muertos a la orilla del lago sin entender alguna razón. Era como si una fuerza irresistible los dominara.
Un joven y fornido poblador se ofreció a cuidar el rebaño con la esperanza de resolver el misterio. El joven barría el paisaje con su mirada hasta que al caer la noche sintió un profundo silencio, los animales marchaban a orillas del gran lago, entonces vió emerger de las oscuras aguas un toro soberbio con cuernos de reluciente oro.
El joven enmudecido buscó sus lazos y enlazó a semejante animal, éste, de un solo tirón, se internó de nuevo en la laguna desapareciendo para siempre, este bello y colosal Toro-Yacu (toro del agua)
Después de esto todo volvió a la normalidad y desde entonces se dice que el Toro-Yacu era el padre de toda la hacienda y la laguna se fue achicando hasta desaparecer por completo.

LEYENDAS / Leyenda YACU RUPAJ
Hoy cuenta la leyenda que las milagrosas Aguas Calientes (Yacu Rupaj) servían, hace muchísimos años, como fuentes curativas para los males físicos y espirituales de los enfermos Incas y otros aborígenes de la región.
Se refiere que Termas surgió hace millones de años a raíz de un cataclismo, desde entonces ofrece sus maravillas como un regalo de Dios.
Descubiertas por los Sacerdotes Incas antes de la llegada de los españoles, se cuenta que ellos y sus príncipes organizaban carabanas que cruzaban el altiplano, las quebradas norteñas, los valles calchaquíes y llegaban hasta Yacu Rupaj, es decir a las aguas calientes milagrosas para practicar curas milagrosas de sus males y para venerar a través de cultos sacerdotales las Aguas del Sol (Inti Yacu) homenajeando a los dioses por este regalo con alegres fiestas.
Hace milenios que los Incas conocían y valoraban las maravillas curativas de las fuentes termales a las que llamaban con distintos nombres quechuas como: Taco Pozo, Zarza Pozo, Atacama, Rana Yacu, Supay Yacu e Inti Yacu.